lunes, 15 de agosto de 2016

Newton y el falsificador, por Thomas Levenson

El libro que traigo hoy a este blog es un tanto peculiar. Está a medio camino entre la divulgación científica, la historia de la ciencia, la Historia en general, y la novela detectivesca, aunque quizá de esta última es de lo que menos tiene.

Es imposible que al lector de esta reseña no le suene el nombre de Newton. No es concebible que alguien no haya oído hablar a día de hoy de las tres Leyes de la Mecánica (que las entienda es harina de otro costal), y si me apuran, de la Ley de la Gravitación Universal. Y qué decir del Cálculo diferencial e integral (¿cuántos de ustedes, amigos lectores, no han lidiado con las derivadas o integrales de funciones en los últimos años de estudios preuniversitarios e incluso posteriormente?).

miércoles, 13 de julio de 2016

Limónov, por Emmanuel Carrère

«Limónov no es un personaje de ficción. Existe y yo lo conozco», advierte Emmanuel Carrère. Esta novela biográfica o biografía novelada reconstruye la vida de un personaje real que parece surgido de la ficción. Un personaje desmesurado y estrafalario, con una peripecia vital casi inverosímil, que le permite al autor trazar un contundente retrato de la Rusia de los últimos cincuenta años y al mismo tiempo aventurarse en una indagación deslumbrante sobre las paradojas de la condición humana. Poeta y pendenciero en su juventud, Limónov frecuentó los círculos clandestinos de la disidencia en la Unión Soviética, se vio obligado a exiliarse y aterrizó en Nueva York, donde vivió como un vagabundo, fue mayordomo de un millonario y escribió novelas autobiográficas. Siguió haciéndolo cuando se marchó a París y allí alcanzó notoriedad pública con una escandalosa novela sobre sus andanzas neoyorquinas por el lado salvaje. De allí pasó a los Balcanes, donde apoyó hasta las últimas consecuencias la causa serbia, y regresó después a la Rusia poscomunista para fundar un partido nacional bolchevique que fue prohibido. Él acabó en la cárcel, acusado de tentativa de golpe de Estado, y allí escribió más libros, tuvo una experiencia mística y al salir se convirtió en opositor a Putin.

martes, 5 de julio de 2016

Todo lo que soy, por Anna Funder

Hace un tiempo leí y reseñé en este blogg la primera novela de Anna Funder: Stasiland. La novela me gustó mucho así que cuando descubrí esta la puse el cola. Hace unas semanas la terminé y fiel a mi promesa de hacer al menos una breve reseña he decidido no dejar pasar más el tiempo. Cuando empecé a leer la novela no tenía ni la más remota idea de qué iba, así que me llevé una sorpresa al descubrir que era sobre la Alemania nazi… Sí amigo lector, de esas he reseñado muchas por aquí, pero os aseguro que fue casualidad esta vez (y eso que tengo alguna más en tareas pendientes). Su contraportada, que ni siquiera leí en su momento y de la que solo incluyo el principio, es reveladora:

domingo, 5 de junio de 2016

Ursúa, de William Ospina

Como conté al comentar la Breve historia de Francisco Pizarro, una de las impresiones que transmite la biografía es la fascinación por la conquista del Nuevo Mundo. Eso me dejó un gusanillo que me incitó a seguir leyendo sobre el tema. Tenía la Trilogía de la Amazonía, de William Ospina, así que decidí leer al menos su primera novela: Ursúa. Su título no deja dudas acerca del protagonismo de Pedro de Ursúa —conocido por ser víctima de la conspiración de Lope de Aguirre durante la expedición en busca de Eldorado—, aunque la novela es, sobre todo, el relato de parte de la conquista del Virreinato de Nueva Granada —que comprendía los actuales Ecuador, Colombia, Venezuela y parte de Perú, la Guayana y Brasil—, de la que el navarro es uno de sus personajes principales.

lunes, 30 de mayo de 2016

Breve historia de Francisco Pizarro, de Roberto Barletta Villarán

Encontrar libros que hablen de la conquista de México por Hernán Cortés es fácil. Hay biografías, monografías, novelas... Por simetría, uno pensaría que la conquista del otro gran imperio americano, el Imperio Inca, debería tener una cobertura bibliográfica similar. Sin embargo no es así. Cuesta encontrar una biografía decente de Pizarro. Hay una interesante colección de divulgación histórica que la editorial Nowtilus lleva algunos años editando llamada «Breve historia». Todos sus títulos son Breve historia de [lo que sea], y están escritos por diversos autores. No son tratados profundos, sino que aspiran a divulgar de forma amena pasajes relevantes de la historia y sus protagonistas. En esta colección encontré lo que más se acercaba a lo que buscaba.

viernes, 27 de mayo de 2016

Novela de ajedrez, Stefan Zweig

El austriaco Stefan Zweig (1881-1942) es un autor de culto que parece gustar a todo el mundo: se elogia su obra, su estilo e incluso su persona (posiblemente por destacarse como activista contra el nazismo). Fue muy prolífico en todos los los géneros, y sus obras se han traducido a numerosos idiomas.

Pero yo no lo había leído.

Es más: supe de él por primera vez por una reseña de Renato en este blog, una reseña en la línea de lo que digo. Luego, más gente me ha hablado (siempre muy bien) de él, así que ya no he podido demorarlo más y he decidido darle un tiento. Y he empezado por una novelita corta; un relato en realidad. Ya, no es muy valiente, pero resulta práctico...

martes, 24 de mayo de 2016

Golem XIV, de Stanisław Lem

No tiene sentido que vuelva a insitir en que Stanisław Lem era un genio, porque ya lo he dicho en varias ocasiones, pero sí puedo añadir que, por lo que voy leyendo, la serie de libros que se ha agrupado bajo el título conjunto de Biblioteca del Siglo XXI recoge, no sé si lo mejor de Lem, pero sí la esencia de su visión del mundo, de su filosofía. Ya conté que Vacío perfecto era para mí un libro «fetiche», uno de esos que se llevan a la isla desierta —que a estas alturas debe de reunir más libros que una biblioteca—, y también comenté lo mucho que me gustó Magnitud imaginaria. Bueno, pues con Golem XIV se ha salido.

sábado, 14 de mayo de 2016

La maravillosa historia del español, de Francisco Moreno Cervantes

La historia de las lenguas es fascinante, tanto como lo es cualquier historia evolutiva. A lo largo de los siglos las ves «especiarse» de una lengua madre, adquirir «genes» de otras lenguas, reajustarse para acomodar todos esos componentes híbridos y cambiar para adaptarse a los nuevos tiempos (los nuevos «ambientes»). La transformación es lenta, gradual, imperceptible para sus hablantes, y sin embargo la evolución es, a menudo, dramática. La maravillosa historia del español es la historia de una lengua que nació del latín hibridándose con lenguas locales cercanas al vasco, que adquirió elementos ajenos (godos y árabes principalmente) por coexistencia, que viajó a América donde se «indianizó» y que en los últimos tiempos vive también en el ciberespacio, adquiriendo barbarismos técnicos día sí día también.

miércoles, 27 de abril de 2016

Ladrones de tinta, de Alfonso Mateo-Sagasta

Continuando con el homenaje a Cervantes que (involuntariamente) empecé hace dos entradas con el Tristram Shandy de Sterne, hoy traigo al blog una novela histórica ambientada en el Madrid de comienzos del XVII y con una intriga en torno al «falso» Quijote de Avellaneda. Como ya sabéis, mientras Cervantes remoloneaba —para desconsuelo de su editor— sin decidirse a abordar en serio una continuación de la aventuras de su famoso hidalgo, un tal Alonso Fernández de Avellaneda se le adelantó publicando en una imprenta de Tarragona la dicha continuación. Este «falso Quijote», como se le suele llamar hoy día, tuvo en cambio buena acogida entre el público. Y por si esto fuera poco para el desolado Cervantes, en su prólogo el tal Avellaneda se despacha a gusto con él, en represalia, dice, por haber ofendido en su obra a alguien en cuya descripción encaja muy bien Lope de Vega.

domingo, 17 de abril de 2016

El asesinato de Margaret Thatcher, de Hilary Mantel

Hete aquí que un título llamativo me ha hecho descubrir la que promete ser una gran narradora. Y no lo digo porque no lo sea ya (he sabido que ha ganado dos veces el Booker), sino porque yo no la conocía (lo que no es sorprendente porque han empezado a traducirla hace poco). Mantel es más una autora de novelas que de relatos, de los que tan solo tiene dos recopilaciones —y esta es la única traducida—, por lo que tal vez no reflejen fielmente sus capacidades. Aun así, he de decir que los relatos son muy buenos. No es que sean grandes historias (no lo son), ni que tengan giros sorprendentes (no los tienen), ni siquiera poseen la ironía inglesa que a mí me sugirió el título, pero todos te atrapan, porque están escritos con el pulso narrativo de un maestro (maestra en este caso).